jueves, 30 de septiembre de 2010

En estos días, me pude dar cuenta que somos producto de todo lo que elegimos, lo que no. De todo lo que creemos, de todo lo que no. De todo lo que tenemos, lo que no. De todo lo que decimos, lo que no. De todos nuestros pensamientos y nuestros no pensamientos. De todas nuestras costumbres, nuestros hábitos,  nuestras incertidumbres, nuestras acciones, nuestras creencias, nuestras carencias, nuestra esencia, nuestra conciencia, nuestra apariencia, nuestro pasado. De nuestros amigos, su personalidad y sus actitudes. Somos producto de lo que nuestros papás nos dicen, hacen y nos enseñan desde que tenemos días, meses, años.


Somos lo que somos hoy en día por todo nuestro al rededor.





No hay comentarios:

Publicar un comentario